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LAZOS

Actitud de chamán

[Según cuenta Jim Morrison, cuando tenía 4 años, viajaba con sus padres y pasaron junto a un vehículo accidentado y alrededor varios indígenas muertos y el espíritu de un chamán indio atravesó su cuerpo, y se convirtió en un ser distinto.

El nombre de Mr. Mojo Rissin con el que se hacía llamar, correspondía a un anagrama formado con las letras de su nombre Jim Morrison. Siendo la palabra Mojo un término religioso que describe al chamán.] 

 

Jueves, 1 de julio 2010

Hoy la figura del chamán nos ha poseído a todos. La mañana ha sido un bombardeo de sensaciones y conexiones, durante todas las actividades. Lástima que por la tarde se ha perdido un poco ese espíritu, no sé si por falta de concentración o por cansancio (o que lo uno lleva a lo otro).

Después de los grupos de revisión sobre la actitud del guerrero del día anterior hemos hablado del arquetipo del sacerdote, del chamán. 

Hemos establecido relaciones como la conexión con la naturaleza, la trascendencia de lo material, lo emocional y lo raciona, la espiritualidad, la evolución del grupo, el liderazgo del chamán que nos atrapa y nos relaja y sobre todo la enseñanza a través de la metáfora. 

LA PREPARACIÓN DEL RITUAL.

Mi tótem representaba las relaciones desde el primer momento por lo que  no me ha resultado difícil creer en su significado. He intentado concentrarme en el objeto, en lo que hemos vivido, en las conexiones interpersonales, en el significado que trascendía a todas las experiencias y en cómo representarlo de forma espiritual. 

He sentido la limitación de que los rituales que tengo más a mano son los que he vivido de forma consciente como rituales, es decir, los celebrados por la iglesia católica. Pero más adelante me ha parecido que eso era una ventaja, pues estaba familiarizada con ciertos elementos como el sacrificio, y podía utilizarlos en mi rito. 

Por ejemplo, la canción de “juntos como hermanos miembros de una secta vamos caminando al encuentro del chamán” ya estaba creada (a veces se me ocurría cantarla en las procesiones en el pueblo, qué patética), y podía utilizarla. La música es un elemento presente en muchos rituales, relaciona a los presentes entre ellos y con el tótem y creo que puede funcionar como base preparatoria, separación de un contexto y el siguiente. El dilema es que sabía que en el curso había por lo menos una persona creyente y podría ser una falta de respeto, una burla a sus creencias. Gracias que Esther lo ha relacionado con la historia del discípulo que ve al maestro tirando piedras a los ciervos y le “crucifica” sin saber que los estaba ahuyentando de unos cazadores: el problema no está en el maestro sino en la lectura del discípulo. 

Después he pensado en sacrificar mi útil, como “el cuerpo de Cristo” (amén), pues las relaciones están vivas, y cada elemento seguirá su camino. Creo que esta parte sería la principal, la que dotara de significado al resto de los actos. Ya no me haría falta un objeto porque ahora conozco el significado, está interiorizado, la materia es efímera pero el significado se conserva con el paso del tiempo. 

LA CELEBRACIÓN DEL RITUAL 

Desde el primer ritual hasta el último hubo muchos matices y cambios de actitud de todos. Yo tenía claro cómo quería desarrollarlo pero se apoderó de mí el “miedo escénico”. ¿Cómo iba a ponerme a cantar allí, con toda la atención centrada en mí? Unas veces me decía “no puedo hacerlo, me muero de vergüenza”; otras me reafirmaba en mi ritual, era así, lo había ideado con un significado y creía en él. Luego volvía a pensar que no pasaba nada por omitir el canto; después me daba cuenta de que eliminaba una parte fundamental. La música en los rituales ayuda a trascender de lo material y eso es lo que pretendía. Después de varios intentos de salir a celebrar el ritual y quedarme petrificada, me decidí, y lo hice como había pensado: tenía que ser así. 

Me sentí algo nerviosa por la incertidumbre de lo que podría pasar, por cómo reaccionarían los seguidores y por cómo reaccionaría yo a esa reacción (qué barbaridad!!!).Pero la sensación predominante es que estaba a gusto, que estaba ofreciendo algo, que estaba haciendo a todos partícipes del acto, de mí. Me quedé con una pieza… 

Creo que estaba como en casa en la piel del sacerdote, como reconfortada. Es posible que tenga bastante abandonada (o banalizada) esa faceta de mi vida y supusiera una especie de reencuentro. 

Cuando he revivido en casa la experiencia de mi ritual, he caído en la cuenta de algo más: he dado algo de mí a cada uno, representado igualmente por las figuras de barro. Cada figura es diferente porque la relación con cada uno ha sido diferente. Esta relación la posibilita la dinámica de las clases, los grupos en los que acabas coincidiendo con todos y cada uno de los allí presentes. También es muy diferente la aportación que he recibido de cada uno y que agradezco a todos. Si no hubiese sido por su ayuda no estaría en este punto.

 

 Panchito

 

Me quedé enganchada a esta imagen del chamán. Parece que te está diciendo: Supera la evidencia para llegar a la verdad.

2 comentarios

Carmenchu -

¡Gua genial...¡

Espero poder oír esa grabación,...

Has hecho caso al talismán de tu gato, ¡ tope gatuna...¡

Me gustó mucho tu figura (fluida y libre ) y ese deseo de romperla de hoy..., también lo enlazo con esa frase final del texto.

Me privan los chamanes..., mi animal es un ciervo, siempre he conectado de una forma especial con ellos...

Muchas gracias por escribir( qué transformación del principio del blog( :) y feliz descanso.

Un abrazochamánico

Almudena -

Gracias por compartir tus experiencias, de alguna forma a través de tus ojos me he acercado un poco a esa parte tan importante del curso que no he podido vivir.
UN beso