Un poco de todo
Prácticamente hemos terminado el curso de verano; el lunes volveremos, supongo que en plan de revisión, cerrando algunas dudas y abriendo muchas más.
No podría describir todo lo que ha ido pasando en el curso, pues todavía me abruma la cantidad de conexiones que se han ido estableciendo y la información que se va añadiendo a todos los frentes abiertos que tengo por ahí.
Hay gran cantidad de ideas sueltas que van y vienen y que tendría que ir estructurando y poniendo en claro de alguna forma. De momento, algunas pistas son, por ejemplo, el tema de la consciencia, de hacer y sentir de todas las formas posibles lo que se hace, atendiendo a todos los estímulos. Lo estoy aplicando en el tema del tabaco y sobre todo en la relación con mi hija: cómo le hablo, qué espero de ella y cómo se lo hago saber, cuáles son sus expectativas y las mías, cómo funciona su aprendizaje de la lectura… Ayer por la tarde venía del curso con “ansía de niña”, de vivirla, porque hace mucho que no compartimos el tiempo las dos solas, en un contexto lúdico y relajado como puede ser el fin de semana; siempre con prisas para irme a trabajar y con prisas para volver a casa por la noche. Pensaba que mantener en el tiempo y en mis diferentes ámbitos las habilidades en las que nos hemos sensibilizado durante estos días iba a ser complicado, pero estoy viendo que en este caso puede ser más sencillo, pues los niños son como más maleables y ponen menor resistencia al cambio.
También lo he observado con el tema de la comida; normalmente comía sin prestar ninguna atención a lo que hacía, es algo que se hace de forma automática, tienes un plato lleno, te lo comes y ya está, hasta que no puedes más. Ahora estoy observando el hecho de comer, mirar lo que hay en el plato, sentir los diferentes aromas, texturas, colores, la temperatura, la disposición; partir, pinchar, saborear, masticar, tragar… son tantas cosas a las que no prestaba ninguna atención! Es muy interesante, porque recibes una información sobre tu cuerpo con la que interactuar.
Me llama bastante la atención el equilibrio entre consciente e inconsciente; por un lado, parece lógico que muchos procesos se hagan inconscientemente, no podemos estar prestando atención al cuerpo durante todo el día diciéndole: mira a ambos lados antes de cruzar, respira, parpadea, escucha, levanta la pierna para subir ese escalón… Sin embargo, si automatizamos todos los procesos, no podemos mejorarlos, compararlos, distinguirlos… nos perdemos una información que puede no ser muy relevante para la supervivencia, pero sí para aprender. ¿Dónde está el equilibrio? Recuerdo que una vez volvía del pueblo hacia mi casa después de pasar todo el día un poco perjudicada por la fiesta del día anterior (…) y paré en una gasolinera. Dejé el tapón del depósito encima del techo y ya me iba sin él (gracias que unos señores muy amables me lo dijeron). Cuando por fin llegué a casa no tenía ninguna noción de cómo había sido el viaje; no recordaba haber pasado por debajo de los puentes que hay por el camino, ni haber visto las señales, ni que se había ido haciendo de noche… nada!!! Había puesto el piloto automático y no sé dónde había estado mi cabeza.
También le he estado dando vueltas a aprender de una situación negativa, que nos ha hecho sentir mal, nos ha generado frustración, etc. Normalmente pasamos rápidamente por estas experiencias y preferimos no analizarlas, ni siquiera recordarlas. Sin embargo, podemos aprender mucho de estas situaciones, de cómo nos hemos comportado, si las expectativas nos han condicionado, cómo nos hemos sentido, cómo nos han condicionado esos sentimientos, todos los porqués…
Por otro lado, he vuelto a entrar en mi cuenta de facebook y voy investigando; la creé hace unos años y no había entrado nunca; al principio por pereza, por no aprender a usarlo y porque sólo conocía a una persona con una cuenta ahí. Después fue surgiendo por todas partes y tenía cierta resistencia a usarlo, por la tendencia a no hacer algo por el hecho de que todo el mundo lo haga si no tiene una utilidad, porque me parecía una pérdida de tiempo (y, en parte, me lo sigue pareciendo), pero estoy viendo que puede resultar útil para comunicarse. De momento tampoco quiero hacer ningún juicio, ya veremos cómo va funcionando.
0 comentarios