Blogia
LAZOS

Octubre

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Ahora que he encontrado el momento y las ganas, no sé por dónde empezar. Creo que no escribía desde verano, y muchas cosas se han ido sucediendo sin pasar por este “filtro”, que supone recapacitar un poco e intentar explicarme.

Creo que empezaré por lo que me ha motivado más a volver: ayer empecé con las sesiones de yoga.

Más que sobre el yoga en sí (de lo que no tengo ni idea) quería comentar cómo puede ir transcurriendo un aprendizaje; creo que tener esta posibilidad es algo que sí le debo a haber estudiado psicopedagogía (en muchos momentos llegué a pensar que poca utilidad tendría) y a algún que otro curso (sobre todo al más reciente sobre aprendizaje, el curso del verano pasado con John McWhirter).

Hasta ahora, no me había planteado el aprendizaje como algo que se pudiese observar claramente, medir, analizar, comparar, relacionar, etc., sino como algo que ocurría de alguna forma misteriosa; hemos estudiado muchos de los factores que influyen en el aprendizaje, pero de forma abstracta y teórica y es ahora cuando puedo ver el “paso a paso”, y es como si se tratase de un laboratorio. Supongo que me embarcaba en un curso o en una carrera o en lo que fuera para entrar por una puerta y salir por otra, dejando que la magia hiciese su efecto en mí en el transcurso del tiempo, sometida a diversos estímulos que me hiciesen “aprender”.  Creo que desde mi posición actual estoy más predispuesta a tomar una actitud activa, o interactiva, en lo que se refiere al aprendizaje. Esto me recuerda a los textos de Psicología de la Infancia y la Adolescencia sobre los alumnos autodirigidos, entre los que yo estaba muy, muy, muy segura de que me encontraba, jajaja; pero resulta que no basta con creer en algo para que sea así, hay que hacerlo.

Ayer durante la clase pensaba (mal hecho, porque parece ser que hay que estar concentrado en la postura y en la respiración, jejeje),  ¿qué he hecho anteriormente que facilita que yo pueda realizar esta postura? ¿qué he hecho que me permita diseccionar un aprendizaje en diferentes partes, como habilidad, conocimiento, sensación, capacidad…? ¿quién era antes de la clase y quién soy después? ¿…?

El poder observar un aprendizaje desde dentro y desde el comienzo es una oportunidad que me resulta muy sugerente y ahora es un buen momento; resulta más fácil aislar los momentos o situaciones, porque encontramos periodos de tiempo concretos en los que estamos en clase y en los que no (donde también habrá un aprendizaje); por otro lado, también empecé con mi pareja en unas clases de baile y, en este caso, tengo muchas más posibilidades de análisis: su progresión, la mía y la conjunta, aparte de la de los compañeros. Y además, poder comentarlo y que haya un feedback. Las posibilidades se multiplican.

2 comentarios

Vir -

Hola!

Aquí sigo, escribiendo cuando encuentro un hueco; no es por falta de tiempo, ni de ganas, pero ahora paso poco tiempo frente al ordenador en casa. Y lo de auto dirigirse... es más bien una luz al final de un túnel, hace falta seguir hacia delante.

¿Cómo te va? Ya veo que con Pilates bien. Yo estuve un verano practicándolo, pero cuando empecé con psicopedagogía ya era imposible ir al gimnasio. Ahora que tengo más tiempo estoy encantada de poder hacer otro tipo de cosas, como más físicas; es como volver a respirar.

No tengo mucha idea, pero creo que lo que practicamos es hatha yoga, aunque tampoco estoy muy segura; algo dijo "la profe" el otro día, pero yo con estar pendiente de respirar tengo toda la atención ocupada, jajaja. De momento llevo 3 sesiones pero salgo de allí como más grande y menos "densa". Practicar por mi cuenta aún me parece arriesgado... jeje, el otro día volqué al salir de la postura del arado y se me quedó la espalda encogida.

Seguro que nos veremos un día de estos; no me creo que no estés organizando nada, ja.

Un abrazo,

Vir.

Alejandro -

Hola Virginia

Ya te había leído pero no te había escrito, así que aprovecho ahora.
Así que más autodirigida, ¿eh? Ja... está bien eso de notar la diferencia entre pensar que se es algo o serlo de hecho, o hacerlo de hecho. Poder notar eso ya es un cambio interesante.

Me gusta el Yoga. ¿Qué estilo es el que estás practicando? Yo sólo tengo experiencia con el Yoga Kundalini (el de la serpiente). La verdad es que me gustó mucho mientras lo practiqué en grupo. Ahora lo hago por mi cuenta en casa, cuando me apetece (y seguro que no lo hago muy bien, pero de momento me va bien).
Esta temporada estoy practicando más Pilates, que me va muy bien, por cierto. No obstante el Yoga aporta algo más, y es lo que mencionas de gestionar la atención y la concentración, vamos la parte más meditativa. Si te fijas, podrás atender a tu manera de respirar y atender mientras bailas.

Me alegro mucho de que sigas escribiendo. A ver cuándo nos vemos...

Un beso

Alejandro