This is the end...
(The end, The Doors)
Ya ha pasado; ha sido el final de un año lleno de emociones, experiencias, prisas, agobios, alegrías y penas, cambios, transiciones… tabaco… y ahora se acabó.
Llevaba como 2 o 3 meses pensándolo, sopesando si quería dejar una dependencia, si sería capaz, y todo eso que se piensa. Además, no nos van a dejar fumar en ninguna parte, y eso ayuda (bueno, obliga). La última vez que lo dejé (hace casi 5 años) me fue bastante mal; quería llorar porque nunca más iba a fumar (vaya disgusto), me tenía que mentalizar de que no iba a disfrutar nunca más de ese privilegio de aspirar y soltar humo; fumaba en sueños y me seguía sintiendo fumadora, una fumadora privada de su característica esencial.
Durante estos meses en los que lo he estado valorando, también lo he relacionado con el tema de la identidad (como tantas cosas); incluso lo hemos comentado alguna vez en las reuniones con el grupo de transiciones; ese ha sido uno de los cambios a la hora de plantearme dejar de fumar: no soy “una fumadora”; puede que fume, o que no fume, pero no es parte de mi identidad. Así llevo dos días, pensando en qué hace la gente que no fuma después de comer, cuando llama por teléfono, cuando se sienta a escribir, cuando sale de trabajar… el tabaco estaba asociado a todas las acciones que realizaba diariamente.
El tema emocional también es complicado: fumas cuando estás triste porque así te sientes acompañada; fumas cuando estás contenta para celebrarlo; cuando estás nerviosa para que pase el tiempo… Ese enganche es difícil de vencer. Y luego está el chantaje que te haces a ti misma: que si por uno no pasa nada, que tampoco es tan malo, que siempre hay tiempo para dejar de fumar, etc. Hay que estar muy atenta.
Otra “ayuda” para tomar esta decisión, ha sido la lectura del libro Psicomagia; ya estoy terminando y tengo marcadas las páginas en que el autor habla del tabaco. Hay una anécdota bastante curiosa que cuenta el dibujante Jean Giraud (fumador) sobre un acto psicomágico (pág. 186 de la edición de bolsillo): Después de que el dibujante “le rete” a hacer un acto psicomágico, Alejandro acababa escribiéndole en el paquete de tabaco “No” y al otro lado “Yo puedo”. Desde entonces -dice el dibujante- no ha vuelto a sentir el menor deseo de encender un cigarrillo.
No he llegado a escribirlo en mi paquete (de momento), pero todo se andará; quién sabe cómo serán los próximos días. La última vez que intenté dejar de fumar, el primer día fue el más fácil, estaba como muy mentalizada. Pero los siguientes fueron siendo peores así que estaré preparada para todo.
Suerte a tod@s los que estáis en las mismas.
2 comentarios
Vir -
La motivación es fuerte, sobre todo por romper una dependencia. Y la adicción también es fuerte, pero voy superándolo.
Nos vemos pronto, con las mandarinas, las flautas y el tablao flamenco si hace falta.
Bona nit.
Vir.
Carmenchu -
A ver cómo puedo contribuir en la 1ra desde una perspectiva aún más personal; -)
Una de mis mayores alegrías es ver lograr vencer esta batalla a la gente que estimo. En los últimos años han sido siempre gente cercana y en pareja. Mi hermana y cuñado. Otra pareja de primos todos fumadores brutales.
Unos se buscaron alternativas como el deporte, otros querían evitar que sus hijos preadolescentes lo hicieran Se propusieron depositar esa gran cantidad de dinero para unas buenas vacaciones, balnearios etc.
Bueno llevaré mandarinas, chicles y regaliz para los momentos de descanso ¡¡ También podemos llevar flautas, la guitarra etc. Cantando y tocando también se tiene la boca y las manos ocupadas ¡¡ podemos añadir algún masajito para el estrés
Ánimo que tú puedas engañar al cerebro y la secreción de la dopamina .Igual la risa ayuda:
http://www.youtube.com/watch?v=Pita0cAndnY&feature=related